20 maneras de defender la democracia ante los sectarios

Un profesor de Historia de Yale llamado Timothy Snyder ha escrito una guía para los que temen al totalitarismo en su país. Con unas cuantas adaptaciones (esto no es una traducción sin más), creo que estas lecciones del siglo XX nos valen perfectamente hoy, en España y muy especialmente en terrenos donde abunda o domina el nacionalismo separatista, pero también en cualquier parte en que alguien pretende situarse por encima de la Ley.

  1. No cedas antes de tiempo. Cuando se les ve venir, a veces les hacemos caso antes de que se impongan (rotulaciones, símbolos). No sigas normas con las que no estés de acuerdo hasta que realmente te obliguen.
  2. Defiende una institución. Los tribunales, los medios o las instituciones educativas, o la Guardia Civil, por ejemplo. Son tuyos sólo si los defiendes. Si presionan a los jueces (Alsasua), o a los colegios concertados, defiéndelos y que se te note.
  3. Etica profesional. Como funcionario, juez, abogado, policía, periodista, sindicalista. No se puede doblar el sistema sin la colaboración de los profesionales que lo componen. Si eres uno, no te dobles ante la extorsión o el ejemplo del sectarismo.
  4. Atentos a las palabras clave. Cuando oigas “fascismo”, “opresión”, “patria” o “memoria histórica”, reacciona porque son palancas para justificar la creación de una realidad que imite esa presunta e inventada historia a la medida de sus ideas.
  5. Calma en las emergencias. No te dejes llevar por los escándalos o los momentos de crisis porque son los que esperan los autoritarios para debilitar a la oposición y al Estado de Derecho. Orden y ley son la barrera.
  6. Usa bien el idioma. No les sigas el juego con los palabros que intenten poner de moda. No son “todas las violencias”, son violencias muy distintas. No son “indepes”, son separatistas. No son “abertzales”, son separatistas. No es euskera, es vascuence. No son progresistas, son comunistas. No son legítimos cargos electos si pretenden pasar por encima de la ley. Habla a tu manera.
  7. No te metas en la cámara de eco. No uses internet antes de acostarte. Lee offline, por ejemplo a Vaclav Havel, a George Orwell (1984 o Rebelión en la Granja), a Czeslaw Milosz, a Camus (El Rebelde), a Hannah Arendt (El Origen del Totalitarismo) o a Peter Pomerantsev.
  8. Déjate ver. Levanta la cabeza. Alguien tiene que hacerlo, es fácil seguir la corriente y pone nervioso significarse. Pero sin esa incomodidad no hay libertad. En cuanto das ejemplo, la gente se mueve y sigue (manifestaciones de apoyo a Guardia Civil o educación concertada).
  9. La verdad es la verdad. Los hechos son los hechos, y hay perspectivas pero también hay realidad. Si la conoces, declárala. Si todo vale igual, el que grita más alto tiene razón.
  10. Busca datos. Lee más artículos largos. Suscríbete a medios para que siga habiendo periodismo independiente y de investigación. Recuerda que parte de lo que ves en la pantalla es falso y dañino. Filtra.
  11. Participa en persona. No te creas que basta con expresarte desde casa. El poder te quiere blandito, aislado y en casa. Sal, ve a sitios diferentes con gente diferente, haz amigos nuevos y manifiéstate con ellos.
  12. Habla con la gente. Además de ser educado, ayuda a estar en contacto con tu entorno, romper barreras sociales innecesarias, y entender en quién puedes confiar y en quién no. Conoce el panorama que te rodea.
  13. Hazte responsable de tu entorno. Si ves una pintada xenófoba, extremista o etarra, es asunto tuyo. Elimina las que puedas y da ejemplo a otros. Pero no confundas lo infumable con la expresión legítima de otras opiniones.
  14. Vota, vota y haz votar. Movilízate y moviliza a los apáticos, porque las “mayorías silenciosas” no valen para nada si las minorías gritonas controlan las instituciones y hacen la ley.
  15. Dona a la sociedad civil. Búscate una ONG o causa y suscríbete. Apoya a la sociedad civil para que siga haciendo buenas obras sin depender de subvenciones.
  16. No les des por dónde agarrarte. El poder sectario usa inspecciones fiscales, problemas legales, cualquier irregularidad laboral para hacer daño. Burradas en Twitter. Emails, que circulan por donde no deben. Elimina flecos, cuida tu privacidad, no des por dónde presionarte.
  17. Mira hacia fuera. Estos problemas de populismos totalitarios e identitarios no son sólo de aquí. No se van a resolver sólo aquí. Mira, contacta, aprende.
  18. Cuidado con las milicias. Cuando un grupo o partido empieza a formar grupos entrenados en disturbios o combate urbano, las cosas han pasado a mayores. Cuando no se distinguen de la policía, hay que emigrar.
  19. Cuidado, si llevas armas. Si eres policía y llevas armas, sean de goma o de plomo, ten especial cuidado con las órdenes recibidas. Porque vengan de un gobierno local o regional no tienen porqué ser legales o legítimas.
  20. Echale ovarios. Si nadie está dispuesto a pasarlo mal por la libertad, todos moriremos sin ella. Así de sencillo.

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