Otegi, Iglesias, y el reparto de Navarra

La auténtica “trama” inconfesable de estos días no está en los partidos tradicionales.

Para aquellos damnificados por nuestro sistema educativo, el pacto Ribbentrop-Molotov fue el acuerdo por el que Alemania y la Unión Soviética formaron una alianza inicialmente secreta con el objetivo de repartirse Polonia. Mientras el mundo pensaba que nazis y comunistas eran incompatibles, ambos se ponían de acuerdo para destrozar a un tercero.

El pacto tuvo más afectos. Dejó los países bálticos y Finlandia a merced de Stalin. Dejó a los Aliados con un palmo de narices. Dejó a Francia a merced de los panzer. Al final, dejó a Stalin desprevenido ante la traición alemana, lo que acabó costando unos cuantos millones más de muertos en ambos bandos y la población civil.

Podemos, un partido que se presenta en casi toda España como “patriota” y “democrático”, está cooperando con Bildu en Navarra y Comunidad Autónoma Vasca. Sobre el terreno, cuesta distinguirlos: Podemos está infestado de activistas del nacionalismo extremo, y Bildu lleva tiempo apadrinando las consignas de los lobbies de izquierda. En las elecciones, cuesta aún más: Bildu cede el paso a Podemos en las nacionales y domina gracias a ellos en la comunidad de Navarra.

Bildu, un partido que equipara la intimidación sistemática del terrorismo con el exceso puntual de las fuerzas del orden que intentaron evitarlo. Que presenta los “años de plomo”, en los que ser demócrata en el Norte era un riesgo extremo para la salud, como “el conflicto vasco”. Que está liderado por un terrorista confeso y condenado, aunque sea un secuestrador y no (que se sepa) un asesino. Que apadrina homenajes a terroristas. Que no condena ni impide el acoso a otras opiniones o a las fuerzas de seguridad que protegen a los que no pensamos como ellos. Que nunca ha pedido perdón ni condenado los atentados de ETA sin peros, excusas o confusiones. Que incluye en su coalición al movimiento heredero del brazo político de ETA.

Bildu aún no ha “confluido” formalmente con Podemos. Quizá han visto lo que pasó con IU y temen que la digestión se le haga difícil al votante ingenuo de Podemos, ése que aún cree que Iglesias trae de verdad la solución a los problemas de España.

Pero en la práctica, en las acciones, en los votos, Bildu y Podemos son lo mismo. Quien vota Podemos en Navarra o la CAV, vota Bildu. Vota Otegi. La última muestra de esa equivalencia la estamos teniendo estos días, con Podemos recibiendo en el Parlamento de Madrid a los agresores de Alsasua, a los que intentan echar del pueblo a los guardias civiles que lo protegen de los violentos.

Con el tiempo, seguramente uno fagocitará al otro y se apropiará de su base electoral. Pero por el momento, ese pacto secreto, todavía inconfesable, les está permitiendo despiezar Navarra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s